Historia

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Breve reseña de la fundación de nuestro Carmelo

El 19 de junio de 1927, la madre priora y dos novicias del Carmelo san José de la calle Humberto 1º (CABA) recibieron la primera inspiración para fundar un nuevo Carmelo. Comenzaron las gestiones y, al solicitar el permiso a la Curia para la nueva fundación, fue denegado ya que había tres Carmelos en la Arquidiócesis de Buenos Aires. Se volvió a tratar la posibilidad de la fundación y finalmente fue aceptada. En ese entonces la Sra. Saavedra de Carreras junto a sus hijos donaron un terreno en el barrio de Saavedra. Se colocó la piedra fundamental y comenzaron las obras de construcción.

El 19 de junio de 1931 llegaron a este Carmelo -que todavía estaba en condiciones muy precarias- cinco monjas fundadoras, acompañadas por familiares y amigos. Al día siguiente, el 20 de junio, Mons. Roca puso la clausura papal; ese mismo día el Nuncio Mons. Felipe Cortesi celebró la primera Misa y se estableció desde ese momento la reserva Eucarística, presencia Real de Cristo entre nosotras.

El monasterio fue puesto bajo la protección de Santa Teresita del Niño Jesús de la Santa Faz, que había sido canonizada hacía unos años, en 1925. El principal deseo fue que los cimientos de esta Casa fueran: Unidad, Caridad y Paz. Sintieron que la nueva Comunidad se debía ofrecer particularmente por los sacerdotes y las vocaciones para ese ministerio. La cercanía del Seminario de nuestra Arquidiócesis, ubicado en el barrio de Devoto, intensificó en el corazón de las hermanas este aspecto fundamental de nuestro carisma.

Con mucha abnegación se fueron superando los inconvenientes que surgían para continuar las obras. Finalmente, gracias a la donación de la Srta. Juana Garat se pudo concluir la construcción del resto del Monasterio: talleres, jardines, más celdas, etc.

La fecundidad de la comunidad permitió la fundación de nuevos Carmelos:

  • en el año 1956, en la ciudad de Concordia, Entre Ríos.
  • en el año 1963, en la ciudad de Nueve de Julio, provincia de Buenos Aires.
  • en el año 1987, en la ciudad de San Nicolás de los Arroyos, provincia de Buenos Aires.

La Orden del Carmen

La Orden de la Virgen Carmen tiene sus raíces en el monte Carmelo (Tierra Santa), donde el Profeta Elías, según las Escrituras, se retiró a orar por el pueblo de Dios. Siguiendo su espíritu, en el siglo XIII un grupo de ermitaños se retiran a vivir allí en soledad. San Alberto, Patriarca  de Jerusalén, formula una legislación para ellos con la primera Regla. San Simón Stock, general de la Orden, recibe de manos de la Virgen en una visión el Santo Escapulario, que los hermanos llevarán como hábito. La Orden se extiende a Europa tomando la forma de vida religiosa mendicante, y en el siglo XV se inicia la rama femenina y contemplativa.

En el año 1515 nace en Ávila, España, Santa Teresa de Jesús, que ingresa al Monasterio de la Encarnación, perteneciente a la Orden del Carmen. Guiada por el Espíritu, su corazón se hace eco de la vida de la Iglesia, sufre por el desgarro de la Reforma protestante, vibra con la novedad del Nuevo Mundo y quiere llegar con su entrega a misionar las tierras descubiertas. Su vida contemplativa, lejos de  ser un obstáculo, se  vuelve para ella un camino lleno de luz y de libertad. Inicia así dentro de la Orden una Reforma y nace en la Iglesia el Carmelo Descalza (Teresiano). La primera fundación, en Ávila en el año 1562, llevará el nombre de San José. La Reforma se extenderá pocos años más tarde a la rama masculina. Santa Teresa de Jesús y San Juan de la Cruz son así los padres de esta nueva familia religiosa que quiere hacer vida el “solo Dios basta”, sirviendo a la Iglesia con la oración y la vida apostólica.